Si algo recuerdo de mi infancia es mi casa llena de libros por doquier, de infinidad de temas y autores. Entre ellos una colección de libros de caratula dura verde donde no rezaba ningún titulo y que me fueron presentado como "Los Libros Verdes" había de todo en ellos, las fabulas de Esopo, ¿como se hace...?, ¿Como funciona...?, hágalo usted mismo, etc. Eran muy antiguos sin dudas pero no por ellos frágiles o desgastados eran firmes e interesantes, varios tenían poesías del siglo XIX que la verdad nunca me llamo la atención, era solo una niña, he de haber leído muchos y aun así no recuerdo ninguno; el único hasta hoy que hizo mella en memoria se llama El Búcaro Roto de Sully Prudhomme y hoy lo quiero recordar. Llego a mi vida la poesía con el, mucho antes que Neruda o Benedetti y a permanecido conmigo por mas de 15 años.
